La espinaca baby son hojas jóvenes, tiernas y de sabor suave, ideales para consumir frescas. Su textura delicada y tamaño pequeño las hace perfectas para ensaladas y preparaciones rápidas sin necesidad de cortar.
Aporta fibra, además de vitaminas como la A, C y K, que forman parte de una alimentación equilibrada.
Ideal para: ensaladas frescas, smoothies, jugos verdes, wraps, sándwiches, bowls o como complemento en pastas y omelettes.
Conservación:
Mantener en refrigeración dentro de su empaque o en recipiente hermético con papel absorbente para conservar su frescura. Consumir preferentemente dentro de 3–5 días.