La zanahoria rallada es una presentación práctica y lista para usar, con textura crujiente y sabor ligeramente dulce. Es ideal para agregar color, frescura y sabor a diferentes preparaciones sin necesidad de cortar o rallar.
La zanahoria aporta fibra y betacarotenos, compuestos que el cuerpo transforma en vitamina A.
Ideal para: ensaladas, wraps, sándwiches, bowls, guarniciones, topping para platillos o como complemento en diferentes recetas.
Conservación:
Mantener en refrigeración dentro de su empaque o en recipiente hermético para conservar su frescura y textura. Consumir preferentemente dentro de 3–5 días.