La cebolla blanca se caracteriza por su bulbo redondo de cáscara blanca a ligeramente plateada, textura crujiente en crudo y sabor intenso pero ligeramente más suave que la cebolla morada al cocinarse. Es un vegetal bajo en calorías, rico en agua y fibra, que favorece la hidratación y el tránsito intestinal.
👉 Peso aproximado por pieza: 150–300 g, dependiendo del tamaño.
Aporta vitamina C, pequeñas cantidades de vitaminas del complejo B y minerales como potasio, calcio y magnesio.
Gracias a sus antioxidantes y compuestos azufrados naturales, ayuda a proteger las células del daño oxidativo, contribuye al bienestar del sistema inmunológico y apoya el buen funcionamiento digestivo. Su fibra favorece la sensación de saciedad y el equilibrio intestinal.
👉 Ideal para: guisos, salsas, caldos, sofritos, carnes, marinados, ensaladas, ceviches y como base aromática en múltiples preparaciones.