La harina de trigo centenario se obtiene de variedades antiguas de trigo, conservando características más tradicionales en sabor, aroma y textura. Presenta un color ligeramente más oscuro que la harina refinada común y un perfil de sabor más profundo y natural. Es una fuente importante de carbohidratos y aporta energía.
👉 Peso aproximado por taza: 120–130 g
Aporta proteínas vegetales (gluten), vitaminas del complejo B (como tiamina y niacina) y minerales como hierro, fósforo y magnesio. Dependiendo del grado de refinación, puede conservar mayor contenido de fibra que la harina blanca convencional.
Gracias a su composición, esta harina favorece la saciedad y aporta energía sostenida. Su perfil tradicional la hace ideal para recetas artesanales y panadería de fermentación lenta.
👉 Ideal para: pan artesanal, masa madre, tortillas de harina, pizzas, galletas, pasteles, empanadas y productos horneados con sabor más rústico y textura consistente.