El melón blanco se distingue por su cáscara clara y pulpa pálida, muy jugosa, dulce y refrescante. Es una fruta de bajo contenido calorífico y altísimo aporte de agua, ideal para hidratarse, especialmente en climas cálidos. Su sabor suave lo hace perfecto para comer solo o en mezclas de fruta.
Aporta vitamina C y vitamina A, además de pequeñas cantidades de vitaminas del complejo B. Contiene minerales esenciales como potasio, fósforo y magnesio. Su contenido de fibra favorece el tránsito intestinal y la sensación de ligereza.
Gracias a sus antioxidantes naturales, el melón blanco contribuye a proteger las células del daño oxidativo, apoyar el sistema inmunológico y la salud de la piel. Por su bajo contenido calórico, es una excelente opción para snacks y desayunos ligeros.
👉 Ideal para: ensaladas de fruta, aguas frescas, smoothies, desayunos, postres y consumo directo bien frío.
peso promedio: 1.5kg